martes, 28 de septiembre de 2010

PSICOSIS DE ALFRED HITCHCOCK

Hace dos noches me ví una clásica película de unos de mis favoritos ex Directores de cine (Alfred Hitchcock), definitivamente ésta película es una obra maestra. Sin duda, Hitchcock era el indiscutible maestro del suspenso.

Durante el tiempo que la estuve viendo permanecí sudando, por la  misma tensión que nunca decae, incluso hasta el final cuando se revela la verdadera identidad del asesino. De hecho, era tanta la tensión que se crea, que aún terminada la película y no es posible calmarse. La tensión se queda ahí por un buen rato, me metí tanto en la película que hasta tuve una pesadilla.

Bueno, el hecho es que éste es un film en el que todos deberían de ver, debido a que te muestran que sí existen personas con ciertas enfermedades patológicas (trastornos mentales) y además de eso la calidad de la realidad que te muestran durante el rodaje.

Les cuento un poco para los que no han tenido la oportunidad de verla, el film describe a una joven secretaria, que tras cometer un robo, se marcha de la ciudad y conduce durante horas, parando para descansar en un pequeño motel de carretera y se encuentra con un joven llamado Norman. Él le confiesa que vive en compañía de su anciana madre, a quien adora, aunque la vida con ella sea difícil.

Todo parece normal y tranquilo en el motel y en la casa de al lado en la que viven Norman y su madre pero, antes de acostarse la muchacha toma una ducha, cuando de pronto aparece la anciana y la mata salvajemente a cuchilladas. Desapareciendo después como había entrado.

El joven vuelve a aparecer gritando: “¡Madre no! ¡Dios mío!”. Examina la sangrienta imagen y parece realmente desolado. Inmediatamente procede a poner las cosas en orden, encierra el cadáver en la maleta del carro, con su equipaje y sus vestidos (así como el dinero), y hunde el automóvil en un pantano.

Queda totalmente desaparecida, más tarde es buscada por su hermana Leira, por Sam y por un detective privado llamado por Arbogast, quien se presenta en el motel. El joven lo recibe cordialmente, aunque se muestra nervioso ante las preguntas que le responde y se niega a que el Detective se entreviste con su madre. Ante esto decide irse, pero se cuela en la casa y lo asesina la madre.

La tercer parte de la película nos relata como la hermana y su esposo hablan con el Sheriff quien les asegura que la madre de Norman (el joven) lleva diez años muerta. Los dos se van al hotel y mientras el esposo de la hermana entretiene al joven Norman, la hermana logra colarse en la vieja mansión, donde escapa de una muerte segura, al ser desenmascarado el joven Norman, quien en un forcejeo con Sam pierde la peluca, desvelando que en su mente convivían dos personas, la suya y la de su madre. Fin de la historia!

Estoy casi seguro que es la película más famosa de Alfred Hitchcock, y además la más terrorífica que haya creado este gran Director.

Como pueden ver esta es una película de trastornos mentales, no solamente es la única, hay muchas películas sobre trastornos mentales cómo: Alguien Voló Sobre el Nido Cuco, Despertares, El Club de la Pelea, El Silencio de los Corderos, Forest Gump, La Milla Verde, La Naranja Mecánica, Una Mente Brillante y otros…

El trastorno mental consiste en la pérdida de este bienestar psicosocial o afecciones conductuales que unido a un deterioro en el ámbito laboral o académico (escuela, universidad) y alteraciones en las actividades sociales habituales o en la vida de relación con los demás bien; familia, compañeros, pareja y amigos.

Existen muchos tipos de trastornos mentales y varían según las escuelas y doctrinas psicopatológicas.

Según Sigmund Freud, todos somos "buenos neuróticos", en tanto que los casos de psicosis son contados. Los más comunes son: la esquizofrenia, la mayor parte de los trastornos neurológicos y cerebrales (demencias), y las formas extremas de la depresión (como la psicosis maniacodepresiva). Entre las neurosis, las más típicas son las fobias, la histeria, los trastornos obsesivo-compulsivos, la hipocondría (miedo patológico a la enfermedad y la muerte), y en general todo aquel que generan una alta dosis de ansiedad sin que haya desconexión con la realidad.

Es bueno conocer este tipo de trastornos, para que en algún momento de nuestras vidas nos encontremos con personas con estas patologías y podamos identificarlas, claro, no les digo que vamos hacer un análisis psicoanalítico a nuestros allegados, sino, que logremos detectar ciertos deterioros en las personas con las que nos relacionemos. Hay muchas, muchas… más de lo que nos imaginamos.

Es todo, un saludo y gracias por la visita.

Se le quiere,
Miguelangel.

domingo, 26 de septiembre de 2010

CONOCIENDO LAS MARCAS DE NACIMIENTO

Marcas de Nacimientos, es el título de una obra de la escritora canadiense Nancy Huston, pues es una de sus novelas relativamente más reciente, ya que lleva más de 20 años escribiendo libros. 

Personalmente pienso que es un libro sensiblemente emocionante, admito que me atrapó y es una historia auténticamente conmovedora. 

Ahora bien, creo que más que por el año zodiacal o el signo del horóscopo, considero que el comportamiento humano viene determinado por la familia en la que te crías y por el momento que esté pasando ésta. Las relaciones más importantes (significativas) que tenemos en la infancia son las que van a configurar o determinar quiénes somos. Nuestra identidad es pues, una mezcla de nuestras primeras relaciones que vamos incorporando dentro de nosotros mismos.

En Marcas de nacimiento, Nancy Huston, cuenta la historia de una familia desde los años de la Segunda Guerra Mundial hasta la actualidad, bajo la representación de cuatro niños de cada generación cuando tienen 6 años de edad. La historia está narrada en sentido inverso, empezando en la actualidad y retrocediendo generación tras generación.

Al hablar de estas marcas de nacimiento, la autora hace especie de una analogía entre unas manchitas en la piel que se han heredado de alguno de los padres; de la misma forma que los hijos heredan las historias personales (conflictos) de sus padres.

El primer personaje es un niño superdotado y más narcisista de lo normal que se cree hijo del sol y hasta de las enciclopedias. Es un personaje actual tremendamente divertido que manipula como le da la gana a sus padres.

De tanto reírme de este primer personaje, tuve que hacer un brake cuando pasé al segundo personaje, debido al cambio de tono de la narración. Pues es la infancia del padre del niño anterior que es extremadamente depresivo, que siempre está pensando en la muerte y en la desaparición.

Cuando pasé al tercer personaje, cuenta la historia de la madre del niño depresivo, es una mujer obsesiva, insegura y siempre cargando de culpa al niño (depresivo). Que cuando era niña su marca de nacimiento era un demonio que le hablaba y estaba constantemente castigándola.

En el cuarto personaje encontramos a una niña de seis años madre de la mujer obsesiva (tercer personaje), que vive en tiempos de guerra (1944). Y desde aquí procede una gran marca que influirá en las futuras generaciones.

En esta última parte se ve claramente cómo la Historia influye en las historias de cada uno de los personajes y en todo el libro como nuestra infancia determina nuestro comportamiento adulto.

Todos los miembros de la familia tienen una marca de nacimiento, cada uno tiene en una localización diferente, a modo de metáfora un hilo umbilical que los une.

De esta manera la historia se va entrelazando y hasta el final del libro uno no acaba de comprender qué es lo que le sucede al cuarto personaje en su infancia y que indefectiblemente marca el destino de sus descendientes. 

Este libro nos enseña como el factor niñez influye en las personas adultas, y como determina en nuestras relaciones, bien sea, de pareja, amistades y laborales. 

Esto también nos lleva a preguntarnos por qué nos enamoramos de esas personas en especial, o por qué hay gente que nos agrada más que a otras para convertirlas en nuestros mejores amigos o los motivos que nos impulsan a seleccionar a un subordinado o compañero de la oficina o universidad.
Bueno ya estoy dominado por el sueño!

Espero que este post les haya nutrido un poco.

Nos vemos.

Se le quiere,

Miguelangel.

lunes, 13 de septiembre de 2010

EL EGO


Cuando realizas algo, ejecutas alguna acción o te mueves de un lugar a otro, siempre estás creando la atención en la gente, inevitablemente te estarán mirando, y ¿qué es lo primero que hacen?, nada más y nada menos que hablar de ti, sea bien o mal, pero hablaran. O mejor dicho te criticarán por lo que has hecho y lo que has dejado de hacer. En tu día a día te encontrarás con todas esas críticas que de cierta forma impactan en tu autoestima en un área que se llama el “El Yo” y el YO es aquella dimensión de ti, con la cual tienes conciencia de ti mismo.

El Yo (Ego) es aquel estampado que le pones a las cosas, por ejemplo, si se le pregunta a alguien ¿quien eres? Habrán personas que responderán por su profesión, “soy médico” otras responderán por lo que tienen; soy propietario de una Transnacional, otras responden por su nombre. Hay muchas maneras por responder a esa pregunta ¿quién eres? Pero esta pregunta en su principal fundamento, se estructura a partir de ¿qué eres? a pesar de que te quiten todo lo que tienes. Me explico: qué eres tu si te quitan tu casa, tu carro, tus inversiones, si te quitan tu título universitario, si te quitan incluso tu nombre, eso que queda eso eres TU. En realidad, el resto de cosas son adornos, con los cuales te apegas.

Fíjense una cosa impactante que viví hace poco en un banco, iba a depositar un dinero en un día de quincena, y se deben de imaginar la multitud de gente que había. Estaban dos colas una de titulares y la otra no titulares. La de titulares estaba full y la otra poca gente. Llegó un momento que ya no había nadie en la de no titulares, en cuanto el cajero comenzó a llamar a la gente de la otra cola. Cuando eso, salen corriendo un motorizado y un señor con saco y corbata. De repente, el motorizado brinca la cinta divisora y le dice el señor de traje; “este mundo es de los que son pilas” y en eso llega el señor le hace señas el cajero y le muestra un carnet que identificaba que era dueño de algún comercio o empresario por lo que daba a conocer. Y el cajero hace pasar al señor primero. Luego el señor le dice al motorizado; “este mundo no es para lo que son pilas es para lo que tenemos dinero… fin de la historia.

Para que me sirve esta historia es para explicarles que si tú estás pegado a tus posesiones, tu Ego se empieza a fijarse en cosas que no le pertenecen, les doy otro ejemplo: Un amigo de la Universidad me dijo que su novia se iba a estudiar Marketing en EEUU, y que se ella se iba no podía vivir sin ella, y la perdería por siempre. Y me preguntaba ¿qué hago? No puedo contemplar la vida sin ella, no puedo vivir así. Como ven su Ego se fijó en ciertas personas o a ciertas posesiones, y creen que hacen parte a sí mismo. Esto es una ilusión del Ego.

Cuando empezamos a apegarnos en las cosas comienza a surgir algo que se llama el “Apego y la Posesión”, y allí es cuando las cosas se empiezan a ir y empezamos a generar angustias porque de repente las cosas se nos van o porque empezamos a perder las cosas porque no funcionan como nosotros deberíamos pensar que funcionen. Entonces lo que queremos ver es que dentro de esos propósitos que se planteen es la inmunidad a las críticas.

Al concientizar esto, tus pensamientos y emociones te dan un sentido de identidad. Te describes diciendo “soy así”, y al pensar que eres ideas y emociones, les das vida como si fueran tu verdad verdadera. Esas creencias sobre ti, la manera como te describes, todo lo que consideras ser y que defiendes a capa y espada, es lo que denominamos en el marco espiritual el “Ego”. En palabras de Eckhart Tolle autor del Libro “El Poder Del Ahora”, dice: El ego es una personalidad conceptual que creamos y con la cual desarrollamos una relación como si fuera algo real, como si fuésemos nosotros. Es un “yo externo” que confundimos con nuestro verdadero Ser.
Todo el sufrimiento humano se basa en esa personalidad conceptual, en ideas como: “soy importante” “no deberían tratarme así”, “la gente debería cambiar”, “la vida es difícil”, “la gente es mala”, etc. Desde esos conceptos (sólo son eso) desplegamos emociones y acciones.

Recordemos que no debemos identificarnos con un mundo ficticio, falso, irreal, como el mundo de los pensamientos y de la mente. Es necesario sentir la experiencia de la vida, desde el cuerpo, sin ponerle a todo una etiqueta, Salgamos de la mente, aprendamos a tener experiencias más directas más allá de los conceptos. Vivamos más el momento actual, y los problemas se reducirán, se resolverán o dejarán de afectarnos. Esto sucede pues vaciamos la vida de la ficción, de las interpretaciones que producen u ocasionan dolor. No somos un Ego, somos una conciencia unida a todo lo que nos rodea. Lo sabían los antiguos en Grecia y Roma y lo sabe ahora la ciencia física más reciente. Y esa conciencia, debe decirse, es lo más cercano que tenemos a la felicidad.

Es todo por el momento.

Se le quiere,
Miguelangel.

martes, 31 de agosto de 2010

COMPETENCIA CON ACTITUD


Cuando uno mira la imagen dice: Wow!! me encantaría llegar allí, que asombroso cómo nos han vendido conceptos absolutos, puros; sin aristas, ni pinceladas, ni sombras. Ejemplos como: felicidad total, sanación, plenitud, totalidad, etc. Y lo más increíble, es el creciente número de personas que compran a oro tales espejitos. Con esto, para nada quiero ser irrespetuoso con aquellos que necesitan agarrarse de estos trozos de espuma, para sentir que lo anterior, en su vida, ha sido un error y que ahora, lo podrían enmendar, tomando nuevas actitudes y creencias hacia el porvenir. 

La actitud, por ejemplo, es importante, ella marca un paso energético para la consecución de lo deseado, pero no podemos pensar que eso sólo será el remedio que nos llevará siempre de la mano, daríamos muy poca honra a lo cambiante, a lo que no es uniforme, ni continuo; y que forma parte de ese ser humano que somos. 

Una cosa es saber lo que deseo, y otra ver con qué recursos, propios o ajenos, llevo la actitud y las acciones adecuadas, aquí está el verdadero desafío.

Hay actitudes de vida, que forman parte de esa síntesis misteriosa que nuestra experiencia nos ha legado en el transcurrir de la vida. Por ejemplo tenemos: el crecer, el madurar, el transformar, en vivir intensamente, etc. 

Otro en cambio es la “competencia”, esta palabra es definida por la Real Academia Española, como pericia, aptitud, idoneidad para hacer algo o intervenir en un asunto determinado. Viene del latín competentia, de ser competente. Por allí leí que el “Centro Interamericano para el Desarrollo del Conocimiento en la Formación Profesional” de la OIT, cita en su sitio web a Spencer y Spencer, quienes consideran que es: "una característica subyacente de un individuo, que está causalmente relacionada con un rendimiento efectivo o superior en una situación o trabajo, definido en términos de un criterio".

Ser competente es poseer conocimientos, actitudes y destrezas que nos permiten no solo cumplir un trabajo determinado, sino exceder los estándares exigidos para esa labor. Cuando revisamos los mejores enfoques y modelos de competencia existentes, desde Hay McBer hasta Woodruffe, nos topamos con un sinnúmero de competencias que de alguna manera nos ponen torpe porque no sabemos que elegir a la hora de actuar.

Bien, así me surgen algunas interrogantes, ¿Cómo en un mundo tan vertiginoso, con una carrera ciega hacia "el triunfo", podemos hablar realmente de esa ACTITUD, vista como un sello de vida, como una forma de verme y ver a los otros? Es aquí, cuando activamos el término y lo vendemos como un amuleto que hará, sin duda, que nuestros sueños se cumplan. 

Si nos detenemos en áreas tan anheladas y difíciles de definir como LA PERFECCION, este deseo, muy compulsivo, por cierto, nos pone siempre en la amenaza permanente de que nada es suficientemente perfecto, o de que algo habrá más perfecto que lo que hacemos u obtenemos. 

Me acuerdo haber oído en mi infancia, por parte de mi familia, decirnos frases como ésta: "Tu podrás ser barrendero, pero sea el mejor". ¿Se imaginan el peso que tiene esta dulce y bien intencionada frase, viniendo de la boca de un adulto con autoridad?

Significa cargar siempre con la amenaza de ser el mejor, y allí nos preguntaríamos: -"¿Y qué es ser el mejor, cómo se logra, qué parámetros utilizamos?, ¿Cuánto dinero, poder, prestigio, necesito para tener ÉXITO y estar seguro que lo hice bien? Porque una vez que lo tenemos, comienza la amenaza para mantenerlo y reforzarlo, sintiendo que existe un mundo, una vida y un tiempo que conspirarán para quitárnoslo. 

Esto es todo por hoy.


Se les quiere,

Miguelangel.

lunes, 30 de agosto de 2010

UNA MIRADA

 
Un saludo a todos,

Desde hace meses atrás tenía la espinita allí, esto que llamamos incomodidad, inquietud como quieran denominarlo, pero la cuestión es que me dije así mismo, ya es el momento de plasmarlo, aunque a pocos amigos(as) se lo he expresado.

Les cuento que desde hace cinco meses se nos murió un esplendido perro, lo llamábamos Oso, de raza lobo siberiano, tenía ya nueve años y por un involuntario accidente de mis vecinos lo alimentaron con un hueso de cerdo que lo llevó a su fin. Fue nuestro compañero, amigo, guardián, entregado, dispuesto a ayudar, siempre demostraba que tenía una reputación bien ganada. Y como todo buen amor, uno de nuestros dolores de cabeza. Como un Dios, influía en la vida mi familia y tenía esa magia que poseen los que amamos, de manipularnos hasta salirse con la suya siempre.

Nuestro buen can era uno más de la familia; era fuerte, alegre, con una capacidad de manifestar sus emociones a cada momento que la vivía, Cuando alguien me invitaba a alguna fiesta o reunión, yo preguntaba siempre lo mismo de manera de chiste: "¿Hay un sitio donde dejar a Oso?" y siempre se reían. Así cuando me veía vestir en la noche y en las mañana para irme al trabajo, él asumía que siempre estaba también invitado, y movía sin parar su abundante rabo. Cuando me iba le decía: "vengo en un rato GraciOso (así lo llamaba) ya sabes cuida la casa y cualquier cosa, muestras tus dientes". Y como si me entendiera, se echaba, largo a largo, hasta mi próxima llegada que, a veces, era cuando la conversa estaba mejor, pero ni modo, me tocaba.

El día que lo encontramos enfermo con el hueso atascado en su garganta, le comenzaron a fallar las patas, su ánimo estaba bajo y mi hermano nos decía: por donde lo revisemos vamos a encontrarnos algo, pero en su mirada hay todavía vida; nosotros que los amamos mantengámonos atento a su mirada y poco a poco lo vamos llevando. Yo decía; "Si manteníamos la conexión con él, un día de estos veremos en sus ojos que no podrás más, y ese día, haremos lo que hay que hacer". Fue un comentario un poco fuerte pero realista. Mis sobrinos lloraban desconsoladamente, Oso se arrecostaba en las piernas de cualquiera de nosotros, así pasaron tres días en un amor íntimo y cercano entre nuestro perro y la familia.

Una mañana, en plena lluvia, me asomé a su refugio y lo ví con mirada cansada, parecía como con veinte años más, prácticamente me gritó: ¡NO PUEDO MAS!, y enseguida le toqué su cabeza y decía en su rostro ¡ADIOS!... pero tenía que irme a trabajar, en todo el camino a mi trabajo recordaba su mirada, en otras palabras, me quedé con esa mirada tatuada en mi alma.

Ese mismo día recibí la llamada de mi mamá dándome la noticia, no sé si era buena o mala, ya que su despedida era un hecho y su descanso era eterno y sucedió…

Este hecho me llevó a dejarlo para siempre en mi corazón y en mi vida.

Quizás con Oso aprendí lo importante de leer una mirada, de detenerse en el otro. Hasta para oír lo que no queremos.

Es todo!

Se les quiere,
Miguelangel.

domingo, 22 de agosto de 2010

LAS BURLAS





¡Mamá, en el colegio me llaman "dientón"!... Esto es el principio de un chiste, pero lamentablemente hace sufrir a muchos niños casi a diario. El ser objetivo de una gracia de mal gusto, se puede producir en el recreo, en clase, en el parque,... Es una situación totalmente inesperada que ocurre en cualquier entorno. Los padres no pueden proteger a sus hijos y evitar que se produzca esta desagradable situación, lo que sí pueden hacer es enseñarles estrategias de comportamiento útiles, para ayudarles a enfrentarse a ella.


A ver! vayamos por partes:

Una cosa son las bromas y otra las burlas. La diferencia entre ambas es que en las primeras todos, incluyendo al niño objetivo de la gracia, se lo pasan bien y disfrutan, es como un implícito chiste compartido; mientras que las burlas pueden hacer que el niño se sienta herido, triste e incluso se niegue a ir a la escuela o su lugar de recreación.

Existen diferentes razones por las cuales los niños se burlan de sus compañeros,  pueden ir desde un intento de aceptación por parte de sus amigos, una forma de llamar la atención, o simplemente porque imitan este comportamiento que en otras situaciones ellos mismos han padecido por parte de hermanos mayores, primos, entre otros... 

Hay que tener siempre en cuenta que el burlarse de los demás es propio de la naturaleza infantil, y que algunos casos el niño puede ser el burlador y en otra diferente el burlado.

Generalmente se apunta que frente a las burlas los niños dicen sentirse ofendidos y enojados, su tendencia era a reaccionar en forma negativa, buscando agresivamente vengarse del burlador. El problema que presenta este tipo de interpretación y reacción es que los  lleva a un círculo vicioso donde el niño interpreta la burla y responde negativamente a ella, se ve objeto de nuevas burlas y así aumenta su agresión.

¿Cómo ayudar a superar esta situación?

Bueno, cómo es de costumbre para atacar un problema, lo hacemos con análisis, observación, evaluación y planes de acción, pues lo primero que se debe hacer es conversar con el niño, identificar el problema desde su punto de vista,  para que pueda poner en palabras la situación que está viviendo, cómo lo afecta eso, qué hace él al respecto, a quién recurre para que lo ayude. Y a partir de allí, nos será más fácil comprender el alcance de esta situación, es decir, aunque se nos parta el alma porque además de haberle tenido que poner lentes muy grandes  (como lo que usan los nerds), se están riendo de él.

La cuestión es que NO se debe de transmitir nuestro propio enfado. Si se demuestra, le daremos todavía más importancia al problema. Además, aunque se intente hablar con el colegio, los padres y media humanidad, dará igual siempre puede surgir un gracioso que le haga daño. Como por ejemplo, “Nelson Rufino” el personaje de los Simpson, anda todo el santo día burlándose de sus compañeros, con una risa bien particular, sin tomar en cuenta los reclamos o castigos que le impartan sus superiores, como los de la maestra Krabbapel y hasta los del Director Skinner, de igual forma, a él le da igual. Así sucede en los comics  y en la vida real.

 Por esta razón, la mejor forma de ayudar es enseñarle a enfrentarse a esta situación y poder salir airoso de ella.

Vemos algunas estrategias que se puedan utilizar:

  • No reaccionen exageradamente. Cuando los padres reaccionan con exageración, pueden influir en la reacción exagerada del niño.
  • Pasarle el mensaje, "Tu puedes manejarlo".
  • Enseñarle al niño a quererse y a valorarse. Cuando se estén burlando, él podrá pensar " A mi no me importa tu opinión, porque yo tengo muchas cualidades muy buenas por las que me quieren mucho". 
  • Ensayar respuestas “entre los dos”. Cuando le están llamando mongólico, él puede responder:   "te gustan mis lentes ¿eh? pues lo siento no se prestan". El transformar la situación hará que el  burlador se convierta en burlado.
  • Otra forma sencilla de transformar una situación es aceptarla, si le dicen eres un enano, el puede responder "es verdad soy chiquito  ¿Y?" El burlador se quedará desconcertado ante la evidencia.
  • Revisar tu propio comportamiento. ¿Usted modela el comportamiento de una víctima, o inapropiadamente se burla su hijo? 
  • “No hay mejor desprecio, que no hacer aprecio". La indiferencia es la mejor conducta más inteligente ante quienes intentan ofendernos.
Una vez puestas en práctica las estrategias mencionadas y sólo en función de la madurez de nuestro pequeño, le podremos enseñar a reírse de sí mismo, contándole nuestras propias experiencias cuando nosotros éramos los que recibíamos estas burlas. El sentido del humor es una de las cualidades mejor apreciadas por cualquier círculo social ya sea adulto o niño. 

Entender que las burlas no se pueden prevenir y que no se pueden controlar lo que otros dicen, es  aprender a controlar nuestras propias respuestas y reacciones, lo cual hará la burla más manejable.
Los dejo con un video de Nelson....


Hasta la próxima!
Se les quiere,
Miguelangel






lunes, 2 de agosto de 2010

COMPLEJO DE SUPERIORIDAD



Hola a todos, 


Hoy me levanté bien temprano para atacar este tema que tenía pendiente por redactar, y les cuento que la mayoría de las personas vivimos rodeados de un mundo lleno de intriga, pecado, falsedad y pese a que nuestra ciudadanía es celestial estamos expuestos a que en un momento determinado el enemigo nos engañe con su astucia y no nos permita alcanzar lo que tanto buscamos. 

Una de las situaciones que las personas enfrentan a diario son los complejos, esos modelos de pensamiento sobre nosotros mismos que no nos permiten avanzar y que muchas veces nos privan de realizar nuestras metas y propósito de vida.

¿Alguna vez has tenido un complejo?, quizás sí o a lo mejor no, pero todos en algún momento determinado de nuestra vida, ya sea en la infancia, adolescencia, juventud y hasta en la adultez hemos a lo mejor padecido de algún complejo. 

DEFINAMOS, ¿A QUE SE LE LLAMA COMPLEJO?:

• Combinación de ideas, tendencias y emociones inconscientes y generalmente adquiridas durante la infancia, que influyen en la personalidad y conducta de un individuo. 
• Conjunto de ideas, emociones y tendencias generalmente reprimidas y asociadas a experiencias del sujeto, que perturban su comportamiento.

Este término fue introducido por el psiquíatra suizo Carl Jung para designar un conjunto de deseos y recuerdos, en gran medida inconscientes, que ejerce una influencia dominante sobre la personalidad del individuo. 

En mis propias palabras complejo es todo aquel “modelo de pensamiento negativo en mi mente que no me permite desarrollarme con libertad en mi vida diaria y que como consecuencia no me permite lograr muchos planes de vida.

¿Pero el ser acomplejado, o vivir con complejo, es sentirse todo el tiempo mal?, pues les cuento que hay personas que están o se sienten completamente feliz con sus complejos, haciendo sus tareas diarias de manera esplendida y mucho más disfrutan con hacer sentir a los demás por debajo de ellos, manifestándose de forma elevada, enaltecida, queriéndoles comunicar poder y autoridad.

Estas personas andan todo el día, elevándose y mostrándose que son mejores que los demás, con una actitud de supremacía, como si nunca hubiesen tenido zapatos de plomo para pisar tierra y ponerse a nivel del otro. 

Quizás estos personajes los hayas encontrado en tu colegio, universidad, trabajo o en tu zona residencial o en la misma calle, muchas veces dan la impresión de ser líderes y tal vez, muchos lo son pero el tema está en cómo lo asumen y lo enfrentan en la sociedad. 

Aunque es común que las personas quieran tener una buena vida, pueden darse circunstancias que nos afecten emocionalmente y generen en nosotros formas de comportamiento inadecuado. Uno de esos, es el que se conoce como el Complejo de Superioridad. 

Me comenta una amiga que no sabe si tiene el complejo de superioridad o inferioridad, porque muchas veces en su oficina les surge las interrogantes como:

Yo sólo quiero hacer bien mi trabajo y no sé porqué tengo la sensación de que la compañera se cree que voy a usurpar su puesto... ¿será que mi autoestima va siempre un paso más allá que yo?, ¿será que me creo la última coca cola del desierto?... O quizás todo lo contrario... ¿será que me creo Dios para querer estar en todos los lados y querer abarcarlo todo?... 

Conforme a estas preguntas, existe un proceso de desarrollo de la personalidad, es común que nos enfrentemos con situaciones que nos afectan positiva y negativamente. Existen casos en los cuales se combinan ciertas vulnerabilidades innatas, con experiencias críticas de difícil manejo, y terminan por afectar nuestra manera de pensar, sentir, y actuar. 

Mientras unos se sienten indignos de algo poderoso, o menores que otros, hay ciertas personas que padecen de complejos de superioridad, creen que no hay mejores que ellos y que todos los demás nunca lo podrán superar. Estas personas tienden a presentarse en personas que han padecido rechazos, burlas y maltratos de diverso tipo.

Un ejemplo de ello, es aquel personaje Bíblico que se creyó superior fue “Nabucodonosor II”, el cual creyó que por su mano poderosa y su gran capacidad para dirigir su reino había alcanzado todo lo que tenia, desde ese mismo momento Dios lo humilló a tal punto que según relata la Biblia comía hierba como los bueyes. 

Tienes que entender algo, la vida te ha dotado de capacidades especiales para llevar a cabo alguna misión en tu vida, pero eso no quiere decir que veas de menos a los demás, pueda ser que tú seas de gran bendición para tu entorno, pero tampoco quiere decir que el día que tú no estés, ese pequeño mundo se terminará. Debes saber sobrellevar las virtudes que tienes de la mano con la humildad.

Como diría nuestro apreciado amigo Oscar Wilde: “Debemos ser modestos recordando que los demás son inferiores a nosotros”.

Por esa razón te invito a que jamás menosprecies a alguien, no importa su estado físico, económico, social o espiritual, recuerda que todos somos seres iguales… 

Hasta la próxima!
Se les quiere,
Miguelangel.