martes, 31 de agosto de 2010

COMPETENCIA CON ACTITUD


Cuando uno mira la imagen dice: Wow!! me encantaría llegar allí, que asombroso cómo nos han vendido conceptos absolutos, puros; sin aristas, ni pinceladas, ni sombras. Ejemplos como: felicidad total, sanación, plenitud, totalidad, etc. Y lo más increíble, es el creciente número de personas que compran a oro tales espejitos. Con esto, para nada quiero ser irrespetuoso con aquellos que necesitan agarrarse de estos trozos de espuma, para sentir que lo anterior, en su vida, ha sido un error y que ahora, lo podrían enmendar, tomando nuevas actitudes y creencias hacia el porvenir. 

La actitud, por ejemplo, es importante, ella marca un paso energético para la consecución de lo deseado, pero no podemos pensar que eso sólo será el remedio que nos llevará siempre de la mano, daríamos muy poca honra a lo cambiante, a lo que no es uniforme, ni continuo; y que forma parte de ese ser humano que somos. 

Una cosa es saber lo que deseo, y otra ver con qué recursos, propios o ajenos, llevo la actitud y las acciones adecuadas, aquí está el verdadero desafío.

Hay actitudes de vida, que forman parte de esa síntesis misteriosa que nuestra experiencia nos ha legado en el transcurrir de la vida. Por ejemplo tenemos: el crecer, el madurar, el transformar, en vivir intensamente, etc. 

Otro en cambio es la “competencia”, esta palabra es definida por la Real Academia Española, como pericia, aptitud, idoneidad para hacer algo o intervenir en un asunto determinado. Viene del latín competentia, de ser competente. Por allí leí que el “Centro Interamericano para el Desarrollo del Conocimiento en la Formación Profesional” de la OIT, cita en su sitio web a Spencer y Spencer, quienes consideran que es: "una característica subyacente de un individuo, que está causalmente relacionada con un rendimiento efectivo o superior en una situación o trabajo, definido en términos de un criterio".

Ser competente es poseer conocimientos, actitudes y destrezas que nos permiten no solo cumplir un trabajo determinado, sino exceder los estándares exigidos para esa labor. Cuando revisamos los mejores enfoques y modelos de competencia existentes, desde Hay McBer hasta Woodruffe, nos topamos con un sinnúmero de competencias que de alguna manera nos ponen torpe porque no sabemos que elegir a la hora de actuar.

Bien, así me surgen algunas interrogantes, ¿Cómo en un mundo tan vertiginoso, con una carrera ciega hacia "el triunfo", podemos hablar realmente de esa ACTITUD, vista como un sello de vida, como una forma de verme y ver a los otros? Es aquí, cuando activamos el término y lo vendemos como un amuleto que hará, sin duda, que nuestros sueños se cumplan. 

Si nos detenemos en áreas tan anheladas y difíciles de definir como LA PERFECCION, este deseo, muy compulsivo, por cierto, nos pone siempre en la amenaza permanente de que nada es suficientemente perfecto, o de que algo habrá más perfecto que lo que hacemos u obtenemos. 

Me acuerdo haber oído en mi infancia, por parte de mi familia, decirnos frases como ésta: "Tu podrás ser barrendero, pero sea el mejor". ¿Se imaginan el peso que tiene esta dulce y bien intencionada frase, viniendo de la boca de un adulto con autoridad?

Significa cargar siempre con la amenaza de ser el mejor, y allí nos preguntaríamos: -"¿Y qué es ser el mejor, cómo se logra, qué parámetros utilizamos?, ¿Cuánto dinero, poder, prestigio, necesito para tener ÉXITO y estar seguro que lo hice bien? Porque una vez que lo tenemos, comienza la amenaza para mantenerlo y reforzarlo, sintiendo que existe un mundo, una vida y un tiempo que conspirarán para quitárnoslo. 

Esto es todo por hoy.


Se les quiere,

Miguelangel.

lunes, 30 de agosto de 2010

UNA MIRADA

 
Un saludo a todos,

Desde hace meses atrás tenía la espinita allí, esto que llamamos incomodidad, inquietud como quieran denominarlo, pero la cuestión es que me dije así mismo, ya es el momento de plasmarlo, aunque a pocos amigos(as) se lo he expresado.

Les cuento que desde hace cinco meses se nos murió un esplendido perro, lo llamábamos Oso, de raza lobo siberiano, tenía ya nueve años y por un involuntario accidente de mis vecinos lo alimentaron con un hueso de cerdo que lo llevó a su fin. Fue nuestro compañero, amigo, guardián, entregado, dispuesto a ayudar, siempre demostraba que tenía una reputación bien ganada. Y como todo buen amor, uno de nuestros dolores de cabeza. Como un Dios, influía en la vida mi familia y tenía esa magia que poseen los que amamos, de manipularnos hasta salirse con la suya siempre.

Nuestro buen can era uno más de la familia; era fuerte, alegre, con una capacidad de manifestar sus emociones a cada momento que la vivía, Cuando alguien me invitaba a alguna fiesta o reunión, yo preguntaba siempre lo mismo de manera de chiste: "¿Hay un sitio donde dejar a Oso?" y siempre se reían. Así cuando me veía vestir en la noche y en las mañana para irme al trabajo, él asumía que siempre estaba también invitado, y movía sin parar su abundante rabo. Cuando me iba le decía: "vengo en un rato GraciOso (así lo llamaba) ya sabes cuida la casa y cualquier cosa, muestras tus dientes". Y como si me entendiera, se echaba, largo a largo, hasta mi próxima llegada que, a veces, era cuando la conversa estaba mejor, pero ni modo, me tocaba.

El día que lo encontramos enfermo con el hueso atascado en su garganta, le comenzaron a fallar las patas, su ánimo estaba bajo y mi hermano nos decía: por donde lo revisemos vamos a encontrarnos algo, pero en su mirada hay todavía vida; nosotros que los amamos mantengámonos atento a su mirada y poco a poco lo vamos llevando. Yo decía; "Si manteníamos la conexión con él, un día de estos veremos en sus ojos que no podrás más, y ese día, haremos lo que hay que hacer". Fue un comentario un poco fuerte pero realista. Mis sobrinos lloraban desconsoladamente, Oso se arrecostaba en las piernas de cualquiera de nosotros, así pasaron tres días en un amor íntimo y cercano entre nuestro perro y la familia.

Una mañana, en plena lluvia, me asomé a su refugio y lo ví con mirada cansada, parecía como con veinte años más, prácticamente me gritó: ¡NO PUEDO MAS!, y enseguida le toqué su cabeza y decía en su rostro ¡ADIOS!... pero tenía que irme a trabajar, en todo el camino a mi trabajo recordaba su mirada, en otras palabras, me quedé con esa mirada tatuada en mi alma.

Ese mismo día recibí la llamada de mi mamá dándome la noticia, no sé si era buena o mala, ya que su despedida era un hecho y su descanso era eterno y sucedió…

Este hecho me llevó a dejarlo para siempre en mi corazón y en mi vida.

Quizás con Oso aprendí lo importante de leer una mirada, de detenerse en el otro. Hasta para oír lo que no queremos.

Es todo!

Se les quiere,
Miguelangel.

domingo, 22 de agosto de 2010

LAS BURLAS





¡Mamá, en el colegio me llaman "dientón"!... Esto es el principio de un chiste, pero lamentablemente hace sufrir a muchos niños casi a diario. El ser objetivo de una gracia de mal gusto, se puede producir en el recreo, en clase, en el parque,... Es una situación totalmente inesperada que ocurre en cualquier entorno. Los padres no pueden proteger a sus hijos y evitar que se produzca esta desagradable situación, lo que sí pueden hacer es enseñarles estrategias de comportamiento útiles, para ayudarles a enfrentarse a ella.


A ver! vayamos por partes:

Una cosa son las bromas y otra las burlas. La diferencia entre ambas es que en las primeras todos, incluyendo al niño objetivo de la gracia, se lo pasan bien y disfrutan, es como un implícito chiste compartido; mientras que las burlas pueden hacer que el niño se sienta herido, triste e incluso se niegue a ir a la escuela o su lugar de recreación.

Existen diferentes razones por las cuales los niños se burlan de sus compañeros,  pueden ir desde un intento de aceptación por parte de sus amigos, una forma de llamar la atención, o simplemente porque imitan este comportamiento que en otras situaciones ellos mismos han padecido por parte de hermanos mayores, primos, entre otros... 

Hay que tener siempre en cuenta que el burlarse de los demás es propio de la naturaleza infantil, y que algunos casos el niño puede ser el burlador y en otra diferente el burlado.

Generalmente se apunta que frente a las burlas los niños dicen sentirse ofendidos y enojados, su tendencia era a reaccionar en forma negativa, buscando agresivamente vengarse del burlador. El problema que presenta este tipo de interpretación y reacción es que los  lleva a un círculo vicioso donde el niño interpreta la burla y responde negativamente a ella, se ve objeto de nuevas burlas y así aumenta su agresión.

¿Cómo ayudar a superar esta situación?

Bueno, cómo es de costumbre para atacar un problema, lo hacemos con análisis, observación, evaluación y planes de acción, pues lo primero que se debe hacer es conversar con el niño, identificar el problema desde su punto de vista,  para que pueda poner en palabras la situación que está viviendo, cómo lo afecta eso, qué hace él al respecto, a quién recurre para que lo ayude. Y a partir de allí, nos será más fácil comprender el alcance de esta situación, es decir, aunque se nos parta el alma porque además de haberle tenido que poner lentes muy grandes  (como lo que usan los nerds), se están riendo de él.

La cuestión es que NO se debe de transmitir nuestro propio enfado. Si se demuestra, le daremos todavía más importancia al problema. Además, aunque se intente hablar con el colegio, los padres y media humanidad, dará igual siempre puede surgir un gracioso que le haga daño. Como por ejemplo, “Nelson Rufino” el personaje de los Simpson, anda todo el santo día burlándose de sus compañeros, con una risa bien particular, sin tomar en cuenta los reclamos o castigos que le impartan sus superiores, como los de la maestra Krabbapel y hasta los del Director Skinner, de igual forma, a él le da igual. Así sucede en los comics  y en la vida real.

 Por esta razón, la mejor forma de ayudar es enseñarle a enfrentarse a esta situación y poder salir airoso de ella.

Vemos algunas estrategias que se puedan utilizar:

  • No reaccionen exageradamente. Cuando los padres reaccionan con exageración, pueden influir en la reacción exagerada del niño.
  • Pasarle el mensaje, "Tu puedes manejarlo".
  • Enseñarle al niño a quererse y a valorarse. Cuando se estén burlando, él podrá pensar " A mi no me importa tu opinión, porque yo tengo muchas cualidades muy buenas por las que me quieren mucho". 
  • Ensayar respuestas “entre los dos”. Cuando le están llamando mongólico, él puede responder:   "te gustan mis lentes ¿eh? pues lo siento no se prestan". El transformar la situación hará que el  burlador se convierta en burlado.
  • Otra forma sencilla de transformar una situación es aceptarla, si le dicen eres un enano, el puede responder "es verdad soy chiquito  ¿Y?" El burlador se quedará desconcertado ante la evidencia.
  • Revisar tu propio comportamiento. ¿Usted modela el comportamiento de una víctima, o inapropiadamente se burla su hijo? 
  • “No hay mejor desprecio, que no hacer aprecio". La indiferencia es la mejor conducta más inteligente ante quienes intentan ofendernos.
Una vez puestas en práctica las estrategias mencionadas y sólo en función de la madurez de nuestro pequeño, le podremos enseñar a reírse de sí mismo, contándole nuestras propias experiencias cuando nosotros éramos los que recibíamos estas burlas. El sentido del humor es una de las cualidades mejor apreciadas por cualquier círculo social ya sea adulto o niño. 

Entender que las burlas no se pueden prevenir y que no se pueden controlar lo que otros dicen, es  aprender a controlar nuestras propias respuestas y reacciones, lo cual hará la burla más manejable.
Los dejo con un video de Nelson....


Hasta la próxima!
Se les quiere,
Miguelangel






lunes, 2 de agosto de 2010

COMPLEJO DE SUPERIORIDAD



Hola a todos, 


Hoy me levanté bien temprano para atacar este tema que tenía pendiente por redactar, y les cuento que la mayoría de las personas vivimos rodeados de un mundo lleno de intriga, pecado, falsedad y pese a que nuestra ciudadanía es celestial estamos expuestos a que en un momento determinado el enemigo nos engañe con su astucia y no nos permita alcanzar lo que tanto buscamos. 

Una de las situaciones que las personas enfrentan a diario son los complejos, esos modelos de pensamiento sobre nosotros mismos que no nos permiten avanzar y que muchas veces nos privan de realizar nuestras metas y propósito de vida.

¿Alguna vez has tenido un complejo?, quizás sí o a lo mejor no, pero todos en algún momento determinado de nuestra vida, ya sea en la infancia, adolescencia, juventud y hasta en la adultez hemos a lo mejor padecido de algún complejo. 

DEFINAMOS, ¿A QUE SE LE LLAMA COMPLEJO?:

• Combinación de ideas, tendencias y emociones inconscientes y generalmente adquiridas durante la infancia, que influyen en la personalidad y conducta de un individuo. 
• Conjunto de ideas, emociones y tendencias generalmente reprimidas y asociadas a experiencias del sujeto, que perturban su comportamiento.

Este término fue introducido por el psiquíatra suizo Carl Jung para designar un conjunto de deseos y recuerdos, en gran medida inconscientes, que ejerce una influencia dominante sobre la personalidad del individuo. 

En mis propias palabras complejo es todo aquel “modelo de pensamiento negativo en mi mente que no me permite desarrollarme con libertad en mi vida diaria y que como consecuencia no me permite lograr muchos planes de vida.

¿Pero el ser acomplejado, o vivir con complejo, es sentirse todo el tiempo mal?, pues les cuento que hay personas que están o se sienten completamente feliz con sus complejos, haciendo sus tareas diarias de manera esplendida y mucho más disfrutan con hacer sentir a los demás por debajo de ellos, manifestándose de forma elevada, enaltecida, queriéndoles comunicar poder y autoridad.

Estas personas andan todo el día, elevándose y mostrándose que son mejores que los demás, con una actitud de supremacía, como si nunca hubiesen tenido zapatos de plomo para pisar tierra y ponerse a nivel del otro. 

Quizás estos personajes los hayas encontrado en tu colegio, universidad, trabajo o en tu zona residencial o en la misma calle, muchas veces dan la impresión de ser líderes y tal vez, muchos lo son pero el tema está en cómo lo asumen y lo enfrentan en la sociedad. 

Aunque es común que las personas quieran tener una buena vida, pueden darse circunstancias que nos afecten emocionalmente y generen en nosotros formas de comportamiento inadecuado. Uno de esos, es el que se conoce como el Complejo de Superioridad. 

Me comenta una amiga que no sabe si tiene el complejo de superioridad o inferioridad, porque muchas veces en su oficina les surge las interrogantes como:

Yo sólo quiero hacer bien mi trabajo y no sé porqué tengo la sensación de que la compañera se cree que voy a usurpar su puesto... ¿será que mi autoestima va siempre un paso más allá que yo?, ¿será que me creo la última coca cola del desierto?... O quizás todo lo contrario... ¿será que me creo Dios para querer estar en todos los lados y querer abarcarlo todo?... 

Conforme a estas preguntas, existe un proceso de desarrollo de la personalidad, es común que nos enfrentemos con situaciones que nos afectan positiva y negativamente. Existen casos en los cuales se combinan ciertas vulnerabilidades innatas, con experiencias críticas de difícil manejo, y terminan por afectar nuestra manera de pensar, sentir, y actuar. 

Mientras unos se sienten indignos de algo poderoso, o menores que otros, hay ciertas personas que padecen de complejos de superioridad, creen que no hay mejores que ellos y que todos los demás nunca lo podrán superar. Estas personas tienden a presentarse en personas que han padecido rechazos, burlas y maltratos de diverso tipo.

Un ejemplo de ello, es aquel personaje Bíblico que se creyó superior fue “Nabucodonosor II”, el cual creyó que por su mano poderosa y su gran capacidad para dirigir su reino había alcanzado todo lo que tenia, desde ese mismo momento Dios lo humilló a tal punto que según relata la Biblia comía hierba como los bueyes. 

Tienes que entender algo, la vida te ha dotado de capacidades especiales para llevar a cabo alguna misión en tu vida, pero eso no quiere decir que veas de menos a los demás, pueda ser que tú seas de gran bendición para tu entorno, pero tampoco quiere decir que el día que tú no estés, ese pequeño mundo se terminará. Debes saber sobrellevar las virtudes que tienes de la mano con la humildad.

Como diría nuestro apreciado amigo Oscar Wilde: “Debemos ser modestos recordando que los demás son inferiores a nosotros”.

Por esa razón te invito a que jamás menosprecies a alguien, no importa su estado físico, económico, social o espiritual, recuerda que todos somos seres iguales… 

Hasta la próxima!
Se les quiere,
Miguelangel.

lunes, 5 de julio de 2010

NARCISISMO

Hola a todos,

Hoy les quiero hablar sobre un tema que nos inquieta a muchos y es nos ha llevado a mucha exploraciones para conocer la definción de Narciso; hay varias versiones sobre la supuesta existencia de Narciso, personaje muy importante de la mitología griega. Pero todas coinciden en un punto fundamental: Narciso estaba enamorado de su propia persona. Durante mucho tiempo no conoció su rostro, y se decía que, al contemplarse a sí mismo, moriría. Pero una tarde, caminando en el campo, se inclinó al borde de una fuente para beber, vió su cara reflejada en el agua y quedó enamorado de su belleza. Desde ese entonces sólo se dio a contemplarse a sí mismo, hasta dejarse morir. En el sitio donde murió nació una bellísima flor, de allí se origina su nombre: “Narciso”.

El simbolismo de Narciso es muy rico. De allí se ha formado la palabra narcisismo, que designa el carácter de las personas que no sólo aman apasionadamente su supuesta belleza física, sino también las otras cualidades que suponen tener.

La RAE define al Narciso como el “Hombre que cuida demasiado de su adorno y compostura, o se precia de galán y hermoso, como enamorado de sí mismo”, definición que se centra en el aspecto físico, pero cuando vemos Narcisismo este mismo diccionario dice: “Manía propia del narciso”. 2. “Excesiva complacencia en la consideración de las propias facultades y obras”, cómo podemos ver, cuando ampliamos la cobertura del término existen otros atributos que no son los físicos.

El narcisismo ha sido estudiado a fondo por Freud y otros especialistas de la conducta humana. Se le relaciona con otros rasgos psicológicos, como el egocentrismo, la autosuficiencia, el autoritarismo, el paternalismo y la megalomanía (sentimiento y superioridad que no tienen fundamentos reales). El narcisista suele centrar todas sus actividades en sí mismo, y pretende que los demás también lo hagan. En la conversación busca ser siempre el tema principal. En una reafirmación de su personalidad, que a veces linda con lo patológico, suele citarse mucho a sí mismo, pero no lo hace, como todo el mundo, mediante el pronombre personal “YO”, sino con su propio NOMBRE, como si fuese una tercera persona. Al parecer, le halaga mucho oír su nombre o su apellido, aunque sea de sus propios labios, además de que le gusta escuchar su voz. A veces el narcisismo se entrecruza con el homosexualismo, pero no siempre.

Cuántos ejemplos a la mano del narcisismo que nos invade en estos días. Caras y cuerpos “perfectos” en las portadas de las revistas. Chicas posando ante las cámaras con pronunciados escotes y diminutos trajes de baño. Los caballeros no se quedan atrás en el afán por mostrar sus biceps, tríceps que les costaron horas en el gimnasio ufff. Y qué decir del abuso en la cirugía cosmética. O de los metros sexuales con atuendos “fashion”.

"¡Cómo perdí 42 libras!" es la frase de la portada de la última revista People. Lo que quizás se ignora es que la chica que perdió todo ese peso, y lo demuestra posando en bikini para la revista.

Me pregunto ¿cómo llegamos a este narcisismo, si apenas a finales de los años 80 resurgió el tema de la autoestima para contrarrestar aquella educación represiva que hacía que las personas no se sintieran amadas ni valoradas? ¿A qué hora dimos el salto hacia el otro extremo?

Si recordamos en aquellos años el concepto de "autoestima" se introdujo por todas partes. En el colegio, Los institutos, Universidades, todos llenos de terapias y ejercicios psicológicos para que las personas ganaran la autoestima necesaria y se liberaran de complejos absurdos.

Las frases como ¡eres un tonto!,¡qué burro! o ¡no vales nada! que habían lastimado y hecho sentirse inseguros o insignificantes a numerosos niños, tenían que quedar atrás y dar paso a una educación basada en el valor de la dignidad humana. A dejar claro que jamás nadie tiene derecho a maltratar a los niños o abusar de ellos.

Sin embargo, a 20 años de aquel intento de pensadores y educadores por corregir fallas de la educación y formación del amor a sí mismo ha tomado otro rumbo, se ha ido al extremo.

Al Extremo Opuesto

Hemos llegado a un narcisismo o egotismo (como ya lo llaman algunos autores) que más allá de valorarnos como personas, nos ha llevado a caer en una excesiva admiración de las propias cualidades.

Y es que ahora ya no se habla de la autoestima como la necesidad de tomar conciencia de nuestro valor como personas, sino más bien como un combustible que necesitamos para sentirnos bien y mejorar el nivel de nuestra vida.

Aquellas humillantes frases de ¡tú no vales nada! o ¡eres un tonto!, se han ido sustituyendo por otras como ¡soy único, especial y maravilloso!, ¡no hay nadie como yo!, por citar algunas nuevas expresiones, Por Diossssss!!!!

Es por eso que en los últimos años, ha aumentado el número de personas obsesionadas por el culto al físico, o que dependen de las aprobaciones, aplausos o felicitaciones para ser felices.

Por ésto y más, dos sociólogos norteamericanos publicaron el libro “The Narcissism Epidemic” (La epidemia del Narcisismo) en el que han denunciado como una auténtica plaga la obsesión por la propia persona, y el afán de protagonismo que cada día se extiende más a través de los recursos mediáticos para la autopromoción. El Ejemplo lo manifiestan estos personajes: Cristina Kirchner, Adolfo Hitler, Cristiano Ronaldo, Luis Miguel, James Bond, Jhonny Bravo y muchos más por nombrar…

¿Por qué Narciso No Sabe Amar?

Dicen algunos autores, que las personas con sana autoestima tienen una buena opinión de sí mismas, pero conservan además el sentido ético y del amor por los demás que no puede conservar un narcisista a causa de la excesiva admiración de las propias cualidades. Y esto los condena además, a unas verdaderas relaciones sociales, laborales y familiares necesariamente problemáticas.

En fin, el punto es que la autoestima es importante para generar la seguridad y confianza personal, pero cuando no la tenemos bien clara se corre un grave peligro: cerrar los ojos a las necesidades de los demás para convertirse en seres soberbios y llenos de amor propio, que piensan únicamente en sobresalir por encima de todos.
Sólo queda preguntarnos: ¿Cómo hacer para no confundir la autoestima con el narcisismo?

No hay otra, más que los padres y educadores pongamos manos en el asunto de este tema tan crucial.

Eso es todo por hoy,

Nos vemos el próximo post "Complejo de Superioridad"

Hasta la Próxima!
Miguel Angel.

domingo, 27 de junio de 2010

El Complejo de Edipo



Que tal!

Lo prometido es deuda... les cuento el origen de Edipo:

Viene de la mitología griega, el Rey de Tebas, fue advertido por un oráculo de que su propio hijo le daría muerte. Para evitarlo, el rey lo abandonó en una montaña y el niño fue adoptado. De grande, sin saber quien era su padre, lo mató en una pelea y se enamoró de su madre.

Al nacer Edipo, el Oráculo auguró a su padre lo que sucedería; y Layo, queriendo evitar el destino lo mandó matar recién nacido.

Apiadado de él, su verdugo en lugar de matarlo lo abandonó en un monte. Un pastor halló al bebé y lo entregó a los reyes de Corinto que se encargaron de su crianza.

Cuando Edipo llegó a la adolescencia comenzó a sospechar que no era hijo de sus pretendidos padres. Para salir de dudas consultó al Oráculo que le auguró que mataría a supadre y desposaría a su madre.

Edipo, creyendo que sus padres eran los que lo habían criado, decidió alejarse para huir a su destino.

Según la Teoría Psicoanalítica de Sigmund Freud, el complejo de Edipo designa una etapa del desarrollo sexual, entre los 3 y 5 años, que es revivido nuevamente durante la pubertad. Dicho complejo desempeña un papel fundamental en la estructuración de la personalidad y en la orientación del deseo humano.

Freud afirma que esta tendencia es Universal e independiente de la cultura y organización familiar.

Todo ser humano tiene por lo tanto impuesta la tarea de dominar el Complejo de Edipo.

La elaboración emocional de este complejo se logra cuando el varón renuncia a la madre porque acepta que es del padre, y cuando la mujer renuncia al padre porque acepta que es de la madre; y es superado con mayor o menor éxito con la elección de un tipo particular de pareja fuera del triángulo familiar.

En el varón, querer ser como el padre para agradarle a la madre permite la identificación con el progenitor del mismo sexo. Lo mismo desea la mujer con la madre.

La identificación es ambivalente y así como se puede manifestarse por medio del cariño, también puede hacerlo por medio de la supresión, una manifestación del odio. En ese último caso es como una ramificación de la primera fase de la organización libidinal, la oral, en la cual el sujeto se incorporaba al objeto estimado, comiéndoselo, y al hacerlo, lo destruía.

Ahora bien, ¿Cómo aparece el complejo de Edipo?
Es la tercera de las fases del desarrollo descritas por Freud:

La primera, durante el primer año de vida, es la fase oral. La boca es la zona erógena primaria, con la que se obtiene la satisfacción de los instintos: el placer de mamar, posteriormente, la succión del pulgar y, en algunos casos, el gusto por morder después de los seis meses.

La segunda es la fase anal, que se prolonga durante los dos años siguientes.
El placer proviene de las sensaciones relacionadas con retener y expulsar las heces. El niño utiliza el control o el rechazo a controlar los esfínteres para contentar o, sobre todo, oponerse al adulto; de aquí viene el nombre de fase sádico-anal con que a veces se describe.

La tercera fase es la fálica: los órganos genitales se convierten en la zona erógena principal. Abarca el cuarto y quinto año de vida y se corresponde con el período en el que aparece el complejo de Edipo.

Ilustramos ésto en un caso real:

Los padres (mis vecinos) de Adinzon están muy preocupados porque desde hace un tiempo el niño manifiesta un amor muy fuerte por su mamá y mucho enojo con su padre. Ve a su madre linda, inteligente y no quiere separarse de ella, incluso quiere separar a sus padres cuando los ve muy juntos.

Me ha sido útil hablar con los padres de Adinzon, a que se serenen y no teman, esto no hará daño a su pareja, por el contrario si lo viven juntos y de acuerdo los unirá más. Es importante saber que es una etapa y hay que darle afecto al niño sin manifestar molestia por lo que hace, luego se volverá amigo de papá.

Los niños pasan esta etapa tranquilos si los adultos están tranquilos y entienden que sus padres viven una relación diferente a la que tienen con él, pero no por eso lo aman menos. Es fundamental demostrarle este amor.

Cuando los padres pelean o compiten, los hijos intentan ser hostiles con uno o con otro o establecen alianzas, esto no ayuda a los niños, no es sano y no colabora para que el niño aprenda a manejarse con el otro sexo.

Yo les he pedido a los padres de Adinzon que no hay que reprimirle al niño ni de lo que dice o hace, esta etapa es fundamental para su crecimiento, mamá es la primera mujer que conoce y de su relación con ella surgirá su relación con las otras mujeres. En cuanto a su padre debe ser comprensivo, esta etapa pasará porque el niño ahora lo ve como enemigo y hasta puede tener pesadillas, esto pasa si papá se muestra amable y cariñoso con él aunque el niño esté esquivo. Así el niño poco a poco superará sus fantasías y a partir de los cinco o seis años tenderá a identificarse con el padre y a hacer las cosas que él hace: se volverá su compañero.

Éstos padres deben mostrarse comprensivos en estas etapas y seguir unidos entre sí. La mejor ayuda es la paciencia y mucho amor!

Aqui les dejo un video ilustrativo del típico "Complejo de Edipo"




Hasta la próxima!
Se despide,
Miguelangel.

viernes, 25 de junio de 2010

MATRIX ¿Qué es lo Real?



Hola a todos,

Les cuento que Neo es despertado por una computadora que le va transmitiendo mensajes o códigos. ÉL es el elegido como cualquier bebé se vivencia a sí mismo con su madre (narcisismo primario), o como se siente un paciente al comenzar un psicoanálisis.

Poco a poco se va dando cuenta que hay una realidad paralela que nos domina y que no podemos ver (algo parecido al inconsciente). Esto va ocurriendo en su encuentro con el Maestro Morpheo. Es particularmente interesante cuando éste último le ofrece una píldora para poder ver u otra para olvidarlo todo; sabiendo que si eliges la de querer ver no hay posible vuelta atrás.

Una vez que te pica la curiosidad de saber qué motivos inconscientes tiene tu conducta y los percibes ya no puedes “no verlo”.Si encontrase pocos paralelismos de la película con la relación terapéutica en psicoanálisis, para colmo Neo acude a un Oráculo que le dice que debe terminar matando a Mopheo . Como le ocurrió a Edipo cuando fue al Oráculo de Delfos.

Según el psicoanálisis ortodoxo hay que matar al padre interiormente para terminar viendo al padre como un igual. Y de alguna manera también hay que acabar matando a nuestros psicoanalistas una vez que nos han enseñado a manejarnos en la realidad paralela. MATRIX.

El amor de mamá Trinity le da la vida de nuevo a Neo.

PARA SABER UN POCO MÁS:

"Complejo de Edipo"

"Edipo en la mitología griega"

Hasta la Proxima!
Miguelangel.